1. Ser muy cuidadoso en la forma de orar por las personas, la colocación de la mano
2. Cuidar la higiene personal es de gran importancia, bucal, en cuerpo, tener el cuidado de todo.
3. Ministrar con la seguridad de que somos agentes que portan el poder de Dios.
4. En alguna ocasión al orar por alguien, Dios me mostró la parte del cuerpo afectada, aunque no puse mis manos sobre esa parte, Dios hizo el milagro. Para mí fué de gran ayuda, saber que tan sólo orar por la persona sin necesidad de tocar a las personas es suficiente para que Dios actúe