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De acuerdo hermano, todos somos llamados a predicar el evangelio, a ser y hacer iglesia…
Para mí, una Iglesia Misional, es la conformación de un grupo de personas que hemos respondido al llamado que Dios nos ha hecho, que se reúnen a trabajar con el propósito de dar a conocer el Evangelio a quienes aún no conocen a Dios. Dentro de nuestra congregación conformamos el cuerpo de Cristo, cada uno somos pieza clave, en la que Dios nos ha dado una cualidad a desempeñar para desarrollar y así poder compartir el amor y la palabra de Dios a más personas, con el único propósito de establecer el Reino de Dios en la tierra.
El Modelo ministerial de Jesús:
Su modelo comienza desde su Conciencia Mesiánica, es decir; desde antes de su nacimiento, Jesús sabía cuál era su misión en la tierra, conocía perfectamente que ÉL era el Mesías cumpliendo las profecías que estaban escritas. Era necesario que se preparara y que cumpliera cada uno de los procesos por los que tuvo qué atravesar, para que su plan no fuera desviado y así alcanzar el éxito de la conclusión de su misión, nada hizo de más o de menos, llevó a cabo la obra tal cual el Padre le había encomendado que se realizara.
En cuanto a su formación teológica, era necesario que en forma humana se alimentara de conocimiento que adquirió en las sinagogas (a partir de los 6 a los 13 años) en donde estudió, se preparó y puso en práctica todo lo aprendido.
Por otro lado, en el tema con la preparación social, comenzó desde su núcleo familiar, se dio a la tarea de observar y analizar la estructura familiar, los valores, los antivalores, se creó una visión de cómo deberían ser las familias y la importancia que éstas tienen para desarrollar una sociedad sana, además esto le sirvió de gran manera para poder llegar a todos los sectores sociales, sabiendo cómo desenvolverse en los medios en los que se presentaba.
Su bautismo en agua fue la manera en que le dio legalidad y autoridad a su ministerio, sabía que necesitaba ser bautizado para que las escrituras se cumplieran de acuerdo con el plan del Padre. Por otro lado, su bautismo en el Espíritu fue la forma en que fue derramada el poder y la unción para llevar a cabo la obra en su ministerio.
Y, por último; en su retiro de 40 días de oración y ayuno, una vez que recibió la unción del Espíritu Santo, fu impulsado al desierto para oración, para alimentar su espíritu, formando una relación con el Padre y entrando en comunión con él, fortaleció su espíritu de una manera inimaginable para poder enfrentar todas las pruebas que más adelante se le presentarían. Jesús salió de ese desierto con un ministerio poderoso y fuerte, comenzó a predicar el evangelio y desarrollo un ministerio de señales y milagros a donde quiera que fuera.El Modelo ministerial de Jesús:
Su modelo comienza desde su Conciencia Mesiánica, es decir; desde antes de su nacimiento, Jesús sabía cuál era su misión en la tierra, conocía perfectamente que ÉL era el Mesías cumpliendo las profecías que estaban escritas. Era necesario que se preparara y que cumpliera cada uno de los procesos por los que tuvo qué atravesar, para que su plan no fuera desviado y así alcanzar el éxito de la conclusión de su misión, nada hizo de más o de menos, llevó a cabo la obra tal cual el Padre le había encomendado que se realizara.
En cuanto a su formación teológica, era necesario que en forma humana se alimentara de conocimiento que adquirió en las sinagogas (a partir de los 6 a los 13 años) en donde estudió, se preparó y puso en práctica todo lo aprendido.
Por otro lado, en el tema con la preparación social, comenzó desde su núcleo familiar, se dio a la tarea de observar y analizar la estructura familiar, los valores, los antivalores, se creó una visión de cómo deberían ser las familias y la importancia que éstas tienen para desarrollar una sociedad sana, además esto le sirvió de gran manera para poder llegar a todos los sectores sociales, sabiendo cómo desenvolverse en los medios en los que se presentaba.
Su bautismo en agua fue la manera en que le dio legalidad y autoridad a su ministerio, sabía que necesitaba ser bautizado para que las escrituras se cumplieran de acuerdo con el plan del Padre. Por otro lado, su bautismo en el Espíritu fue la forma en que fue derramada el poder y la unción para llevar a cabo la obra en su ministerio.
Y, por último; en su retiro de 40 días de oración y ayuno, una vez que recibió la unción del Espíritu Santo, fu impulsado al desierto para oración, para alimentar su espíritu, formando una relación con el Padre y entrando en comunión con él, fortaleció su espíritu de una manera inimaginable para poder enfrentar todas las pruebas que más adelante se le presentarían. Jesús salió de ese desierto con un ministerio poderoso y fuerte, comenzó a predicar el evangelio y desarrollo un ministerio de señales y milagros a donde quiera que iba. -
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